8 habitaciones dobles con baño privado
Capacidad para 20 personas
Las cuadras, el pajar, la estancia donde se encontraba el molino y el horno de pan… se han convertido ahora en suites. Lo que les confiere un aire muy particular. De inspiración natural en la decoración, con sus paredes de piedra y techos altos con vigas de madera, sus puertas antiguas restauradas, grandes ventanales que llenan de luz natural las estancias y una mezcla de muebles de madera y fibras naturales… son la firma de nuestras suites. son la firma de nuestras suites, de carácter sereno y suave aire campestre con vistas a las montañas.
Una huerta de árboles y cultivos autóctonos de estos campos, del Valle de Lecrín, dan nombre a cada suite.